- Relatos de ensoñación.
Huyendo por mi vida en una gran mansión desconocida, en ruinas y con elegancia caían las escaleras mientas bombas y proyectiles me perseguían, además de huir buscaba nuevas armas.
Sabía que debía huir de ella pero acercarme a matarla si es que quería seguir con vida.
La ética es un cuento de nunca acabar.
