Nuevo récord sin escribir en Blogger, como semana y media.
Pero esto tiene un origen, las prácticas. Oficlamente desde hace como tres semanas acababa, pero no fue hasta el viernes pasado que llegó la despedida, sinceramente no soy bueno para las despedidas, y es que trabajar con niños por primera vez es algo increíble, seguro que muchos ni me conocieron y otros más me olvidarán rápidamente, pero yo no lo hare porque dejaron huella, no en conocimiento sino en actuar.
Comencé a hacer prácticas por mediados de enero en un colegio privado, preescolar y primaria, elegí la opción porque terminábamos rápido las prácticas (en aproximadamente 4 meses) y daban flexibilidad de horario, además trabajaba con una amiga de la escuela (su papá es el director así que teníamos ventajas administrativas). Al inicio era extraño, no siempre los inicios son los mejores, el tener que entrar a la escuelas y prácticar, salir de casa como 14 horas diarias, regresar hacer tarea y dormir, una vida monótona que era cansada, pensaba al inicio. Después fue más fácild e lo que parecía, había buenos y malos momentos, hice algunos osos por ahí, hice algunas cosas buenas también, no hice otras más.
Jamás había trabajado con niños, de hecho no quería y nunca me imaginé, pero cuando trabajas con ellos son tan transparentes y sinceros que te das cuenta que lo difícil no es trabajar con los niños, sino con los padres, a veces no quieren aceptar la idea de que necesitan una valoración o evaluación profesional. Los niños tienen algo, todavía no desarrollan las resistencias que un adulto, por eso las cosas que les pasan pueden ser las peores, y por eso en esa edad son tan vulnerables, pero esa misma situación que puede parecer una desventaja es una ventaja al trabajar con algún problema, porque pueden eliminar rápidamente el conflicto al no poder atarlo a nada, a diferencia de un adulto.
El trabajar con niños me hizo darme cuenta que a veces tomamos demasido en serio las cosas, que el origen de todo viene desde la niñez y que somos reflejo de muchas cosas, creo que Freud tiene razón en varios aspectos, en la niñez inicia lo que seremos en la vida adulta, y aunque el pasado no se pueda modificar el presente puede alterarse.
Hay muchos aprendizajes, que sería imposible contar en poco tiempo, pero me llevo la idea de que a veces debemos olvidar lo grandes que somos, los años acumulados, los problemas que hay, y comenzar a disfrutar con lo que tenemos.
Lo más difícil de la despedida fue que no ocurrió con todos en la escuela, sino mi grupo favorito, con los chicos de 6º año, son 6, dos chicas y 4 chicos, todos geniales y con caracteristicas tan distintas que dolió dejarlos, al final un abrazp no bastaba para decir adiós. Nunca he sido bueno para las despedidas, pero cuando tienen que llegar tienen que llega, y esto me enseña que debemos soltar las cosas, así como soltamos los conflictos para que no nos pesen, debemos dejar ir a las personas que ya no podemos cargar por diferentes razones, aunque los veré un par de veces más por lo menos (espero) el dejarlos ir me hace mover tantas cosas, no sólo porque me encariñé, sino porque viven lo que mi hermano menor va a vivir pronto, y traen algunos ya cosas que no deberían cargar. Pero sea como sea espero poder apoyarlos en algún momento si lo necesitan y les deseo lo mejor. Y antes de hacer catarsis teminó.
Final del 2024
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Este año fue muy crudo.
Crudo.
No encuentro mejor palabra para describirlo.
Mi salud, tanto física como mental, fue presionada contra los límites de lo ...
Hace 3 meses.